Abad Daniele

Vie et Pèlerinage de Daniel, Hégoumène Russe (1106-1107)
Itinerario in Terra Santa, Daniele egumeno russo

La nueva y gran iglesia cruzada, construida en 1106, fue observada por el egumeno Daniele que cumplió su peregrinaje, acompañado por otros ocho hombres y guiado por un monje palestino, en un periodo incierto del inicio del siglo XII. Daniele, como muchos otros peregrinos, cumplió el deseo de ver y “tocar los Lugares Santos” y los “signos de la presencia Divina”. Por tal motivo, su diario de viaj observa los detalles, geográficos y cronistas. A pesar de considerar que fueron las iglesias orientales los verdaderos guardianes de los Lugares Santos y de la ortodoxia, éstos no hizo menos el alto patronato de los cruzados y no escatimó en alabarlas por las numerosas reconstrucciones de iglesias y monasterios.

El texto de Daniele es el más completo dejado por los peregrinos medievales para Nazaret. En lo que respecta a la gruta venerada, él la describe como muy profunda, ubicada en la nave norte, debajo del nivel del pavimento de la iglesia, que cuenta con dos pequeños accesos. La veneración en el lugar, según el testimonio de Daniele, no recordaba sólo la Anunciación sino también el lugar en el que María crió a Jesús y donde José fue enterrado.


« Una gran y alta iglesia de tres altares se eleva en el medio del pueblo. Al entrar se observa a la izquierda, delante de un pequeño altar, una pequeña y profunda gruta que tiene dos pequeñas pertas, una al oriente y la otra al occidente, por las cuales se desciende a la gruta.
Entrando por la puerta occidental a la derecha se tiene una pequeña celda, con entrada exigua, en la que la santa Virgen vivió con Cristo. Él fue criado en esta sagrada celda que contiene la cama en la que Jesús descansaba, es tan baja que parece estar casi a nivel del suelo.
Al entrar en esta misma gruta por la puerta occidental, a la izquierda se observa la tumba de San José, el prometido de María, que fue enterrado por las purísimas manos de Cristo. Desde el muro cercano a su tumba fluye agua blanca, como óleo santo, que se recoge para curar a los enfermos.
En esta misma gruta, cerca de la puerta occidental, se encuentra el lugar donde la Santa Virgen estuvo sentada cerca de la puerta e hilaba la púrpura, es decir el hilo de escarlata, cuando se le presentó el Arcángel Gabriel, el enviado de Dios. Él apareció ante sus ojos, no lejos del lugar donde estaba sentada la Santa Virgen.
Hay casi seis metros desde la puerta al lugar donde estaba Gabriel; allí está construido, en una columna, un pequeño altar redondo de mármol, en el que se celebra la liturgia. El lugar ocupado por esta gruta era la Casa de San José y fue en esta casa donde todo ocurrió. En esta gruta se levantó una iglesia consagrada a la Anunciación. »

Daniil Egumeno, Itinerario en Tierra Santa. Introducción, traducción y notas por M. Garzaniti, Roma 1991