Naves y ábsides

Iglesia de San José

Los espacios subterráneos se asignan a ambientes domésticos quizás transformados en épocas posteriores en lugares de culto.
Al bajar, se puede constatar que la construcción moderna yace en los muros de época cruzada.

Los restos subyacentes consisten en una serie de elementos relacionados con la actividad humana: una cisterna, una serie sobrepuesta de cuatro silos, una cubeta y una escalera que, a través de una zanja, lleva a una gruta subterránea. Después de un atento examen, resulta que la zanja, la gruta y la cisterna son el resultado de adaptaciones posteriores. Algunos estudiosos, entre ellos los padres Bagatti y Testa, supusieron que estos cambios fueron realizados para adaptar el lugar al rito bautismal.

A partir del hallazgo de mármol entre los molinos, se supuso que la gruta fue enteramente recubierta de mármol.