Fachada principal e ingreso

Fachada

Ubicada al interior de un gran espacio cercado, la basílica presenta una moderna fachada decorada con bajo relieves e inscripciones que sintetizan teológicamente el Misterio de la Encarnación, obra del escultor italiano Angelo Biancini.

La fachada de piedra blanca es ligeramente cóncava y espaciada por bandas horizontales de piedra rosa, decoradas con los cuatro elementos del mundo que, según la cosmografía antigua, Cristo debía atravesar para encarnarse: el fuego, el aire, el agua y la tierra. Tres bandas de ventanas, compuestas de ventanillas más pequeñas ubicadas en pirámide, brindan un impulso vertical a la sólida fachada.

En lo alto están representados dos bajorrelieves con María y el Ángel Gabriel en el momento de la Anunciación, y en la parte inferior la frase en latín “Angelus Domini nuntiavit Mariæ”.

En la banda subyacente se encuentran simbólicamente representados los cuatro evangelistas: Mateo come hombre alado, Marcos como león, Lucas como buey y Juan con el aspecto de un águila. A los lados, algunas inscripciones en latín retoman las profecías cristológicas y marianas del Antiguo Testamento: a la izquierda el paso del Génesis «Ait Dominus ad serpentem. Ipsa conteret caput tuum et tu insidiaberis calcaneo eius» (Gen 3,14-15) y a la derecha el de Isaías «Ecce Virgo concipiet et pariet filium et vocabitur nomen eius Emmanuel» (Is 7, 14b).

Las tres puertas de ingreso llevan encima el himno de San Juan: «Verbum Caro factum est et habitavit in nobis» (Gv 1,14)
La fachada está encerrada a los lados con dos torreones octagonals. En la cima del tímpano está el Cristo que bendice, estatua de bronce de tres metros: toda la fachada, de hecho, celebra al Hijo de Dios «nacido de la mujer, nacido bajo la ley, para rescatar a quienes estaban por debajo de la ley, para que recibamos al adopción de hijos» (Gal 4,4-5).

En el arquitrabe de la puerta central está esculpido el monograma de Cristo, el antiguo símbolo cristiano que se encuentra también en los mosaicos bizantinos al interior de la iglesia inferior. Las batientes de las puertas, en bronce y cobre repujado, elaborados por el escultor alemán Roland Friedrichsen, representan la vida de Cristo desde el nacimiento hasta la muerte en la cruz.

Fachada principal e ingreso